La incontinencia urinaria es la pérdida de orina involuntaria de orina coincidente con un aumento de la presión abdominal desencadenada por la actividad física diaria (toser, correr, reír andar…). Es un problema que afecta a la calidad de vida de gran número de mujeres aunque sólo una pequeña proporción de ellas consulta directamente al médico por este problema.

Un problema frecuentemente asociado a la incontinencia urinaria es la atrofia vaginal o vaginitis atrófica que aparece con la caída de estrógenos que se produce en la menopausia. Este síndrome asocia sequedad vaginal, prurito, dispareunia, insatisfacción con las relaciones sexuales así como infección urinaria recurrente por la alteración de la microbiota vaginal originada por la pérdida de contenido de glucógeno en la mucosa vaginal. Estos cambios afectan a la mujer de manera importante, tanto personal como socialmente.

Todos estos problemas en conjunto constituyen el síndrome genitourinario englobando tanto síntomas genitales (sequedad, ardor, irritación), sexuales (falta de lubricación, dispareunia) y síntomas urinarios (urgencia, disuria e infecciones recurrentes del tracto urinario).

Opciones de tratamiento

Como primera y más clásica opción de tratamiento pueden nombrarse los estrógenos locales los cuales alivian los síntomas ocasionados por la atrofia vaginal, normalizando el pH, aumentando la vascularización del epitelio vaginal y la respuesta lubrificante, mejorando así la sequedad vaginal.

Los lubricantes alivian la sequedad vaginal durante la relación sexual y los hidratantes vaginales pueden aliviar la misma más, a largo plazo, pero sin revertir los cambios atróficos, tales como la alteración de la maduración epitelial, el adelgazamiento de las paredes vaginales o la perdida de colágeno. Los lubricantes vaginales pueden ser una alternativa para mujeres con atrofia leve o con neoplasias hormonodependientes.

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La Terapia Hormonal sistémica restaura el pH vaginal normal, engruesa y revasculariza el epitelio y aumenta la lubricación vaginal. La TH alivia los síntomas relacionados con la atrofia vaginal, que incluyen sequedad, irritación, prurito, dispareunia y urgencia urinaria, y también puede disminuir la incidencia de infecciones urinarias bajas.

Tratamiento con láser fraccionado

Es un tratamiento innovador tanto para el tratamiento de la incontinencia urinaria como de la atrofia vaginal, mediante el rejuvenecimiento vaginal estimulando la producción de colágeno en las células y tejidos de la vagina revertiendo los cambios atróficos derivados de la falta de estrógenos.

Con estos cambios, se recupera el tono y la lubricación de la vagina y se evitan las pérdidas de orina al aumentar el grosor de la vagina y reforzar la uretra estableciendo un control urinario normal.

El tratamiento no requiere hospitalización ni post-operatorio. Según el grado de atrofia la paciente puede necesitar entre 2 y 3 sesiones espaciadas entre sí, al menos 6 semanas, pudiendo retomar inmediatamente su actividad cotidiana después de cada sesión.

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